martes, 24 de julio de 2007

diarios de paris ... mutilado


Había corrido incansablemente, había dado vueltas en circulos sin darme cuenta, solo para tratar de cansar al demonio que estaba dentro de mi, al odio que me consumía la esperanza y la vida.

Sus cartas no han llegado aun, han pasado tantos días y el no ha dado respuesta, no entiendo como se le hace tan fácil el olvidar, el irse llevandose parte de mi. Acaso no escucha mis lágrimas cayendo en el mar, acaso este no le ha contado que soy yo la que lo alimenta y lo engrandece?.

Pues no se nada de el, y mis manos estan cansadas ya de arañar la misma antigua historia, la historia del ultimo beso.

Entonces no me queda mas salvación que escribir, nada me alimenta mas que vacear mis letras al papel, no quiero cortar mis cabellos otra vez, lo he prometido.

Prometí mantener la calma y la sonrisa intactas, el orden y el sentido en mi vida, no he cumplido realmente nada de eso, pero al menos el no lo notará.

El volverá en algun diciembre y verá mis cabellos largos y negros, ya no serán solo hebras circundando mi cabeza, no serán mas ideas negras escapandose de mi, serán manos absolutas tentandolo en cada rincón, serán cadenas a las que el se atará a voluntad, en aquel diciembre en el que vuelva a mi.

Solo espero que no sea mas entre sueños, solo espero no estar en París, espero tantas cosas, pero no se si esperaría eternamente su regreso, el decía tantas cosas y yo no podía ocultar el ruido de mi corazón.

Ahora mi corazón no me deja dormir, sus ruidos de angustia me muerden la cordura, y la cama me escupe a un infierno desolado, las ideas, las malditas ideas no me dan paz, no me permiten tener paz, que me queda sino morir en el intento, solo pido que no me abandonen las fuerzas.

sábado, 21 de julio de 2007

puede algo mejorar?


Hoy despues de todo esto me pregunto mirandome al espejo; puede algo mejorar?, podría dejar de odiarme al menos un poco? tantas preguntas, tan pocas respuestas, si solo pudiera yo mirarme de una forma diferente, si no tuviera tantos demonios encerrados, si pudiera olvidar.

Pero no puedo, no puedo dejar de pensar, ni de recordar, cada frase, cada palabra, cada gesto, o cada mano extraña sobre la mia mas extraña aun.

Todo vuelve a mi con un sabor distinto, con una enfermiza sensacion de ahogo, todo vuelve una y otra vez.

Hoy solo me levanto con este espiritu de princesa, nuevamente Ana ha despertado a mi lado, aunque yo no haya podido dormir toda la noche, solo por observarla mientras ella se me acurrucaba el lado derecho.

Ahora ella me mira a través del espejo y yo no puedo decir que no, pero aun asi, temo no ser fuerte.

una y otra vez


Estos días se tornan interminables, mi estancia en París ha sido mas dolorosa de lo que pensé, la ausencia de todas las sensaciones y sentimientos, las ganas de volver y a la vez las ganas de alejarme por completo de Lima, y si pudiera de los recuerdos.

Esta vez volví a encontrarlo en la calle vacía, antes de el, mi vida en Paris hubiera sido envidiable para cualquiera, aun cuando siempre tuve demonios encima.

Bastó solo verlo para que mi corazón de un brinco, sentí que se detuvo el tiempo y la vida, sentí que se detuvieron sus ojos ante mi, pero aunque la vida no siga, el no me miró, dio la vuelta como buscando algo mas, como si no me reconociera entre la gente.

Por que era tan dificil para el mirarme y decir como antes; "te quiero princesa", por que no dejaban de retumbar en mis oidos sus palabras y su voz.

Quiza me abandoné yo misma a un absurdo, a una promesa rota de eternidad, no he querido llorar, espero que alguien me espere el dia de hoy, y no podría llegar a una cita con el rostro arruinado. Aun cuando no tenga ninguna cita, y aunque mi alma este ya arruinada.

Han sido dos eternas horas de mirarlo a traves de la ventana de la cafetería, el dentro con un libro de cristales, yo por fuera con la musica en alto y el alma en un hilo. Esperando solo que me mire y me sonría.

Pero el no ha dado respuesta, ha seguido ensimismado en no se que, pero estoy segura que no en ese libro.

Catorce minutos e incontables lágrimas contenidas despues, se ha levantado de la mesa, yo me levanté desde fuera junto con el para no perder ningun detalle en su rostro. Mis manos temblaban y el cuerpo lo tenía helado totalmente, ha dado tres pasos y lo intercepta una mesera, el hace un gesto amable y paga la cuenta.

Sale de la cafetería, sin darme ninguna señal, ni una sola, estoy segura que el me notó aqui afuera, pero aun no entiendo por que su negativa.

Se va caminando rapido, no veo su rostro pero se que está distraído. Se que algo lo perturba, pero si se niega a reconocerme, no puedo saber que es.

Vuelvo a la banca de fuera de la cafetería y veo a la mesera recogiendo la taza en la que bebió, y pude confirmar que pensaba en algo que no era tan cercano, entré a la cafetería y me acerqué a la mesera. Di un respiro para ocultar la timidez y entre ingles y frances le dije:

- Hola, mi compañero esta esperandome en el taxi, y ha olvidado su libro en la mesa 7

- Un libro? - dijo ella incrédula -

- Si, es uno de tapa celeste, acerca de cristales y cosas asi

Me miró tratando de hallar en mis ojos la mentira, pero no lo logró, se acercó a la caja y me dijo -Tome, aconsejele que tenga mas cuidado -

Le agradecí, tomé el libro y corrí hacia afuera de la cafetería, con la esperanza de encontrarlo entre la gente, mientras avanzaba iba pensando en que decirle, en como lo vería, y por cada idea una sonrisa se escapaba, corria sin mirar al resto, solo lo buscaba a el.

Pero no apareció, en ese momento París y sus calles se volvieron tan oscuras, sentía el peso del mundo en mis hombros, el fracaso y el abandono en fila tras mis ojos, esperando que anuncie el otoño, para que finjan ser hojas y empiecen a caer interminables.

Me senté en una banca, en un maldito boulevard lleno de enamorados, o eternos galanes sonrientes dispuestos a recitar farsas con una flor en la mano.

Recogí mis piernas y abracé el libro con todas mis fuerzas, trataba de sentir sus manos a través de sus huellas, su olor entre las paginas, y en medio de este ritual desesperado, una luz; un respiro.

De entre sus paginas una servilleta con sus propias letras: "[i]voy por ti[/i]".

Quiza mas adelante, estas tres palabras sean solo arena en el mar, pero ahora son mi salvación, el viene por mi!.






jueves, 19 de julio de 2007


No eran aun las 6 de la tarde, y yo estaba sentada en lugar de siempre; había esperado días enteros para volver a verlo, esta vez, llegué sin dar aviso, por que algo dentro de mi, me pedía salir de mi casa y encontrarlo, encontrarlo con una sonrisa en el rostro.


Lo conocí pocos meses atrás y aun ahora no se por qué me perdi en sus ojos como si fuera un amor de mucho tiempo, como si no existiera nadie mas en mi mundo, nadie con una mirada tan perfecta como la suya. No cruzamos palabras, pero solo con verlo podía decirle todo lo que sentía, y sabía que el lo entendía.


El silencio, el deseo y la duda, me poseian cada vez que el se acercaba, imaginaba sus manos sobre las mias, su voz entre los besos, su respiracion en mi cuello, no podía quitarle los ojos de encima, simplemente no podía.



(...)


Hasta ese momento, el momento que había imaginado desde que cruzó mi puerta, cerré los ojos y sentí sus labios, mi corazón en un ritmo agitado en los segundos que tardó en acercarse a mi; segundos eternos como horas, como todas las horas que había esperado por el.

Tuve miedo, miedo de haber dejado salir mis pensamientos quizá sin darme cuenta, tuve miedo de que el sepa lo que sentía, de que mis besos no le sepan a nada.

Vivi con todas mis fuerzas la vida que empecé desde que lo vi, y fue allí que mi corazón se detuvo, dejé de respirar, dejé de vivir, y empecé a morir en sus labios.


Furon solo dos minutos de un primer beso que me dejó congelada el alma y la vida convertida en una piedra, tan poco tiempo, y tanta vida.


Entonces abrí los ojos, y lo vi aun con los suyos cerrados, - te amo princesa - dijo

y a mi me abrazó el miedo, el miedo a que sus palabras sean reales, el miedo a que otro amor se apodere de mi.

Lo aparté con los brazos y retrocedí, sin quitarle los ojos de encima, hizo un gesto con la mano, que me sacó del sueño con una sonrisa, y con ella me despedí.


Desde ese momento, teníamos una esquina propia y oculta, el mismo lugar blasfemo al que vuelvo hoy, el mismo frio lugar al que no llegó, tampoco hoy...


miércoles, 18 de julio de 2007

no dejes nada


entonces abro las manos, las letras putas cayendo muertas o jugando a estarlo, yo me miro al espejo y me odio desde el ultimo pétalo que desdibujo impaciente, solo por la necesidad de sufrir mas, uno tras otro le arranco la vida a cuanto pueda, por que no me alcanza la propia partida, por que sus humos negros como, hombres serios de negro disfrazados cargándome en una cama eterna, en un eterno ataúd menos frió que lo que llevo muerto en el pecho, lo que me congela, fúnebre la sonrisa y la hace esquiva, atame vida a tu partida, que no te merezco ni te necesito, atame vida a tu ausencia que las ganas van por el mismo camino y el aire húmedo se cuela en mi árido esquivo deseo, y así también lo acaba

alejalo ...

Y asi se va y vuelve, se me va y regresa una y otra vez, aumenta mi odio y reduce mi voluntad, quiero dejarlo libre, quiero olvidar sus manos, pero pronuncio su nombre en alto y vuelve, le pido una sonrisa y se va...quizá los recuerdos me distraigan de la realidad, quiza sus labios marcados en cada esquina lo hagan mas lejano, quiza son solo las ganas de morir ahogada en llanto lo que me hace andar tras el, no hay mas sentido despues de verlo a los ojos, he perdido y lo acepto, la verguenza, las ganas y la sensatez, todo se me ha ido al mar entre las lágrimas.

Y asi quedaré tendida en otras aguas, a las que no llegarás ni aunque sea diciembre, ni aunque te lo suplique, ni aunque lo hayas prometido.

martes, 17 de julio de 2007

ana vuelves ...

"...
y entonces me amarro un tenedor a la garganta
y calla ahí el grito de mi muerte
la extrema ansiedad de morder mas que mis labios
agotada al no encontrar respuesta a su pedido
sonrio ante esa muestra entera
por que así entera quedará
me amarro el tenedor a las manos
por que no habrá fuego tan perfecto que me haga pecar
sonrio ante la muestra llena
por que asi llena quedará
se pierde otra sonrisa absurda
me amarro el tenedor a todo el cuerpo
el me rodea y me persigue
me alimenta y me mata
me amarro ya el tenedor a la historia
vuelvo a ser lo que duele y no abandona"

lunes, 16 de julio de 2007

Esos inacabables dias


"... este es de uno esos días en los que quiero estar muerta, de esos días en los que las ganas de sentir se esfuman tras el inutil intento de dejar de recordar, acepto, me odio, acepto, no me soporto, acepto, soy dificil, hay demasiadas ideas en mi mente, hay dibujos, hay olores, hay pecado, pero sobretodo el deseo de que algo sea real, algo que no sea el dolor, es inutil dar la vuelta, es inutil preguntar que me dan aquellos por los que finjo risas anchas y respiros constantes, nisiquiera saben cuanto dolor queda despues de ello, cuanto me agota el ser algo solo por moverme..."